
Vamos creciendo y la presión por avanzar, por tener, por poseer, por asegurar un futuro, por demostrar muchas cosas al mundo y a nosotros mismos, hace que la vida nos vaya llevando por un camino a veces oscuro y nos olvidamos del «maravilloso asombro de estar vivos» y con ello del regalo maravilloso de tener libre […]
Vamos creciendo y la presión por avanzar, por tener, por poseer, por asegurar un futuro, por demostrar muchas cosas al mundo y a nosotros mismos, hace que la vida nos vaya llevando por un camino a veces oscuro y nos olvidamos del «maravilloso asombro de estar vivos» y con ello del regalo maravilloso de tener libre albedrío, de escoger que nos gusta, cómo ser, como actuar y también vamos olvidando lo extraordinario de ser siempre niños, capaces de sanar, de perdonar, de reír, de jugar, de abrazar, de pelear y reconciliarse al instante sin rencor alguno, de creer y crear mundos maravillosos donde somos dioses y dueños de nuestra vida y olvidamos talvez lo más importante: CREER EN NOSOTROS MISMOS.
Así que hoy la gran tarea es: No olvidemos nuestro niño interior, ese niño que siempre ha creído que todo lo merece y que todo lo puede.
Leidy Sanchez trujillo
Empresaria y líder social
Colombia
¿Te interesa cotizar productos similares?
Contáctanos y te ayudamos a crear la campaña perfecta para tu empresa.
Solicitar Cotización